Ayotzinapa

Foto: Alan ortega /CUARTOSCURO.COM

Distrito Federal, México, 26 de octubre de 2014.  A un mes de la desaparición forzada de los cuarenta y tres jóvenes y el asesinato de otros seis, todos estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa de Tixtla, Guerrero, quienes suscriben, mujeres y hombres, ministras y ministros, comunidades de fe, que integramos la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, levantamos nuestra voz de manera enérgica y llena de indignación ante la violación de derechos humanos fundamentales de parte de las fuerzas policiacas y de quienes desde el poder político dieron la orden de ejecutar los lamentables hechos que hasta hoy no han tenido una solución satisfactoria de parte de las autoridades estatales y federales.

Nos añadimos a la multitud de voces inconformes que se han escuchado dentro de nuestra patria mexicana y en muchas ciudades alrededor del mundo, y la consigna es la misma: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

Manifestamos a través de estas líneas que lo sucedido con los normalistas de Ayotzinapa es apenas un signo de lo que en México está sucediendo, donde el estado no está cumpliendo con la esencial tarea de dar seguridad y más bien, vía la corrupción de políticos e instituciones, se integra al conjunto de los delincuentes que tiene aterrorizada a la ciudadanía a lo largo y ancho del territorio nacional.

Declaramos que desde nuestra fe nos unimos en oración y la consigna se convierte en ruego a nuestro Dios: ¡Vivos los queremos! Y desde esta misma fe alentamos a nuestras comunidades para vivir como ciudadanos mexicanos en responsabilidad y paz, así nos comprometemos al ejercicio de acciones solidarias con quienes sufren violencia, hoy con los familiares que sufren la ausencia de los cuarenta y tres estudiantes normalistas.

Reclamamos el cumplimiento irrestricto de los siguientes puntos:

  • Presentación con vida de los cuarenta y tres normalistas.
  • No a la impunidad, juicio y castigo a los responsables.
  • El resarcimiento a todos los afectados.
  • Restablecimiento del estado de derecho.
  • Poner un alto a la persecución y muerte de luchadores sociales por parte del Estado.
  • Dejar de criminalizar a la juventud en todo el territorio nacional.
  • Que se investiguen con celeridad y claridad casos como el de Tlatlaya,
  • Estado de México, que también han llamado la atención de la opinión pública.

Violar los derechos humanos
es algo que Dios no soporta.
Maltratar a los prisioneros
o no darles un juicio justo,
es algo que Dios no aprueba.
Lamentaciones 3.34-36 TLA

Atentamente,

Ministros, estudiantes e Iglesias que integran la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas.
Iglesias:
Iglesia Presbiteriana “Bethel”
Iglesia Presbiteriana “El Shadday”
Iglesia Presbiteriana “Esmirna”
Iglesia Presbiteriana “Gethsemaní”
Iglesia Reformada “Peniel”
Iglesia Presbiteriana “Antioquía”
Comunión Reforma y Presbiteriana “Eben-Ezer”
Comunión Reformada y Presbiteriana “Juan Amador”

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