Vela_crédito:morguefile.comLee en tu Biblia: Juan 1: 5-8

“La luz brilla en las tinieblas.” En referencia directa a estas palabras del Evangelio, el emblema “Lux lucet in tenebris” (la luz brilla en las tinieblas) que identifica a la Iglesia Evangélica Valdense, contiene este anuncio de esperanza, anuncio para todos y especialmente para quienes sufren las consecuencias de tantas tinieblas en la historia de la humanidad.

En el mensaje bíblico las dos palabras van estrechamente ligadas: la luz siempre con sentido positivo; las tinieblas siempre con sentido negativo. Y esto no es una afirmación teórica, sino una realidad que la vivimos a cada momento. ¡Cuántas cosas positivas son posibles gracias a la luz, porque la luz es vida! ¡Cuántas cosas negativas se producen cuando reina la oscuridad, que es sinónimo de muerte!

Seguramente a nadie le resultará difícil comprender todo lo que implica la palabra oscuridad, en la vida personal y en todas las manifestaciones de las relaciones humanas. Corresponde que tomemos conciencia de esa realidad, pero a la vez, no resignarnos a la misma porque el texto de Juan 1 nos dice claramente de que somos llamados, al igual que Juan, a dar testimonio de la luz, esto es, a anunciar a Jesucristo, “la Luz del mundo”.

Estamos en los umbrales de un nuevo tiempo de Navidad y es precisamente para este tiempo que resuena el Canto de Zacarías, el padre de Juan: “Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad y para dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.” (Lucas 1: 78-79)

Delmo Rostán


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