Primavera Lee en tu Biblia: Juan 6 : 35 – 41,51.

Desde que Dios eligió a su pueblo, siempre tuvo un trato especial para con él: lo cuidó, lo protegió, lo alentó, lo orientó. El pueblo siempre tuvo la total libertad de seguirlo, o tomar otros caminos, como algunas veces hizo. El alejarse de Dios le trajo varios problemas, inseguridades, temores.

Dios siempre le dio la oportunidad al pueblo, de arrepentirse y volverse a Dios.

La misión de Jesús fue seguir orientando al pueblo elegido. Y en esa certeza de llenar todos los espacios que se necesitan para una vida plena, Jesús se compara con el pan de vida.

El pan fue, es y será el alimento por excelencia de todos los pueblos. El que no debe faltar en ninguna mesa, por mas humilde que sea. Así debe ser la necesidad que sintamos de la presencia de Jesús en nuestras vidas. Algo que no debe faltar!!

Jesús nos asegura que siguiéndolo a El, ya no tendremos ni hambre ni sed. Él es el que nos da todo lo que necesitamos para vivir, llena nuestras vidas, las fortalece, las cuida.

Asi como fue el alimento en el desierto, así también es el alimento hoy en día. Y cuánto mas sabroso será el pan, cuando se parte, se reparte y se comparte con otros!!!

Jesús se multiplica en ese gesto, y nos asegura que así habrá para todos.

Silvia Benech


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