Tapa Pagina Valdense  - Agosto 2015

 

Apuntes de la Directora

El camino del cambio en ‘nuestros zapatos’

Este mes Página Valdense trata sobre una temática que hace tiempo se viene reflexionando, pensando y actuando en consecuencia; un tema que se propone como actual, aunque tiene mucha historia en nuestra iglesia; hasta podemos decir que en el camino recorrido, a veces, hemos perdido de vista la importancia y la tarea de los laicos/as en la Iglesia. En esta edición hablamos de ‘empoderamiento de laicos/as’ haciendo referencia a nuestra actualidad en el Río de La Plata con respecto a la figura, casi estereotipada, del pastor/a y de los/as laicos/as.

En una de las Asambleas Juveniles Rioplatenses en las que participe, un pastor luterano, si no me equivoco, realizó una dinámica antes de tratar el tema que le habíamos pedido que no pudo ser más acertada; justamente porque era necesaria para entender y estar mejor predispuestos a lo que después íbamos a hablar, un tema difícil, complejo. La dinámica se basaba en descalzarnos y poner en el centro de la ronda en la que estábamos sentados las zapatillas, ojotas, alpargatas y demás. Luego de algunas palabras nos pidió que tomáramos calzados del montón que no fueran los nuestros y una vez sentados/as, calzarnos. Después un momento de silencio de su parte, y un par de risas nuestras porque era gracioso ver un pie pequeño con un calzado número 42, o algunos pies grandes con zapatillas que le llegaban a la mitad, o ver en un pie una ojota y en el otro nada porque también había gente descalza; pero, al final, en total silencio él nos dijo algo así: ‘no nos quedan bien los zapatos de otros/as, no? O al menos no tan bien como los nuestros’. Ahí entendí el objetivodel ejercicio, porque íbamos a tratar una tema complicado donde podíamos tener opiniones diferentes, y donde todos/as teníamos o estábamos construyendo una postura, un pensamiento. Entonces la importancia estaba en reconocer al otro/a, en saber que sus experiencias, opiniones o pensamientos no eran los nuestros, hasta podíamos no entender la opinión del otro/a, pero sí la teníamos que aceptar porqueno podíamos ponernos en ‘sus zapatos’, no podíamos ponernos en su lugar, con todo lo que eso significa, lo que vive, con quienes, por qué paso a la largo de su vida, etc.

Sin dudas, esta dinámica marcó mi vida y mi forma de ver a los/as demás porque muchas veces hacemos valoraciones que no nos corresponden, hasta sabemos que piensan los demás sin preguntarles, tenemos miedo de hacer algo pensando en el famoso ‘que dirán’. Esto pasa también en nuestras comunidades, y no digo que esté mal, pero a veces hace falta sólo tirar para adelante, ser optimistas.

Me pareció un recuerdo válido para la temática de este mes, porque si bien lo podemos trasladar a cualquier situación en nuestras vidas; tomar la decisión de ser miembros más activos en nuestras comunidades no es fácil… creo que lo importante es dar el primer paso, empezar de a poco, ponernos sólo en nuestros zapatos sin pensar en el lugar o las actividades que puedan realizar los demás. Empezar por mí. Muchos dicen que esa es la clave para un cambio verdadero y duradero, hacer las cosas que a uno/a lo/a hacen sentir bien y desde ese lugar, contribuir. Así, de a pequeños pasos podemos ir cambiando nuestras vidas, nuestras familias, nuestras comunidades, nuestra iglesia, nuestros países… nuestro mundo, haciendo una cadena de pequeños pasos.

Reconocernos parte de una Iglesia que camina, que cambia, que crece, que intenta, que va y que viene… que está en continua búsqueda de una vida mejor es una de las cosas más importantespara seguir día a día marcando la diferencia, siendo un poco mejor persona de lo fuimos ayer.

Daiana Genre Bert


Encuentre en esta edición

  • El empoderamiento de los/as laicos/as, por Eduardo Obregón.
  • Diversidad de dones, diversidad de ministerios, una misión, por Sergio Bertinat.
  • Y muchas notas más…

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