InvitaciónLee en tu Biblia: Juan 6: 56-59.

¡Qué alegría cuando un ser querido nos invita a compartir su cena! Sentimos también que es una invitación a compartir su vida pues nos brinda su tiempo, un lugar en su hogar, nos recibe. ¡Nada mejor que la invitación a un grato momento de comunión!

Jesús, nuestro hermano y guía, también nos invita a comer junto a él, pero nos propone un menú diferente, un alimento que no tiene fin y que asegura la transformación de nuestras vidas. Así como nuestro ser querido nos invita a compartir un momento especial, también Jesús nos anima a acercarnos a él, pero para alimentarnos de un pan que da vida.

Pero, ¿qué es este Pan de vida? Porque cierto es que ya nos hemos alimentado, hasta hoy, de cosas que prometieron felicidad pero no nos brindaron más que la necesidad de seguir acumulando otras; hemos escuchado a muchos que nos alentaron a llenar nuestras vidas con imprescindibles comodidades pero ninguno ha podido saciar nuestro hambre de sentido ni nuestra sed de Amor.

Jesús mismo es el Pan y es el Vino, su vida es el alimento que necesitamos. Él confió en nuestro Dios y padre, vivió por él, y hoy nos invita a seguir sus pasos, a abandonar esa “comida” que no sacia para saborear el único alimento que nos brinda abundancia, da sentido a nuestra existencia y ofrece vida más allá de la muerte.

Que Jesús a partir de hoy, hermana, hermano, alimente tu camino y puedas compartir esta noticia con otros y otras. ¡Que el Señor te acerque a otras personas para juntos multiplicar este Pan que da vida! Amén.

Eduardo Hernández Moreira


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