Imagen Meditación Pan de vida

Lee en tu Biblia: Mateo 6:25-33

A primera vista, este pasaje pareciera uno de los menos realistas: en un mundo en el cual comer y vestirse son considerados hechos fundamentales, Jesús invita a sus discípulos a interpretarlos algo así como relativos; en una vida de ansiedades y apresuramientos, Jesús invita a vivir las preocupaciones cotidianas con serenidad. Parecería el típico cuento que nos invita a cerrar la puerta de nuestra propia existencia a la vida de todos los días.

Pero, este pasaje no significa tal cosa . . . ¿Qué significa ‘Reino de Dios’? No es un lugar ideal del pasado, del futuro o del significativo presente, sino que es una actitud, una situación. Jesús nos recuerda que la vida cristiana no consiste en una serie de advenimientos sino, más bien, en una serie de relaciones dentro de nuestro camino de vida. EL REINO DE DIOS ESTÁ ALLÍ DONDE DIOS VIVE.

No por nada es que el Reino es buscado: porque no es obvio, ni evidente, ni tampoco puede ser dado por descontado. El Reino de Dios se encuentra en esta tierra en donde Dios se revela en Cristo, y cuyo tiempo no está todavía cumplido: el Reino de Dios se hace y está presente donde cada uno y cada una de nosotros/as logra encontrar los indicios de éste y aprende a comunicarlos a los/as hermanos y hermanas.

¿Cómo conciliar esta búsqueda con los ejemplos que Jesús da, alimento y vestido? Mirando estas exigencias, que son de las más indispensables, con seriedad y cuidado. Pensando en estas preguntas: ¿De qué está hecha la vida? ¿Cómo se compone nuestra jornada de cada día? ¿Existen momentos ‘altos’ y momentos ‘insignificantes’? No. Los ejemplos de este pasaje nos muestran que aquello que parece minúsculo o de poca importancia tiene su espacio y consideración delante de Dios. También en lo pequeño es posible encontrar la cercanía de Dios, de su Reino . . .

En nuestros días, existen miles de ocasiones en donde vivimos momentos de confianza y momentos de desilusión; el Reino de Dios (la posibilidad de ver que Dios está reinando, que Jesús tiene algo para decirnos) se da precisamente en estas ocasiones y en estos momentos . . .

Nora Justet


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