Compartimos las opiniones y sentires de algunos miembros de la Iglesia valdense que participaron de las actividades de información y debate en el Sínodo valdense 2016, orientadas por el Rvdo. Mexicano Leopoldo Cervantes-Ortiz.

Yanina Vigna

“El tema estuvo bueno, realmente Leopoldo tiene una gran formación académica, hizo un gran esfuerzo de bajar el nivel pero así y todo la exposición fue bastante teórica y nos trajo mucho material que da para trabajar mucho. Me parece que el desafío ahora es como nosotros lo aplicamos, como vamos a hacer para incorporar ese material. Con respecto al trabajo en grupos, el primer día costó más responder las preguntas que el segundo, seguro porque decantó más la información, y siendo que el segundo día se repiten algunos conceptos, se pudo elaborar más y fue más sencillo el debate en los grupos, donde nos animamos todos a expresarnos y sentir que comprendimos como venía planteado el tema. Esto porque todos llegamos al taller con una idea previa, preconceptos, sobre lo que entendemos por Misión, y lo que Leopoldo presentó fue otra perspectiva, donde amplió el campo semántico, y nos abrió a nuevas miradas, y es desafiante incorporarlas para que nos permitan cambiar, ya que si no nos movemos de nuestros preconceptos y lugares comunes, no nos permitimos el cambio. En la Diaconía esto es importante porque son ministerios para la Misión. En ese sentido, sería conveniente que estuvieran representadas las obras de servicio y sus comisiones en los sínodos temáticos para desarrollar estas herramientas en nuestro trabajo”.
Yanina Vigna, Asesora para Argentina de las obras diacónicas valdenses.


Heladio Tron

“El tema, a priori era muy interesante. Quizá no esperábamos lo que tuvimos, porque el título nos hacía pensar en otro tipo de presentación más práctica, sobre de que formas podemos ministrar en el camino hacia la Misión. Pero habiendo recibido previamente el material sobre el taller, nos dimos cuenta que el tema se orientaría hacia el sacerdocio universal de todos los creyentes. El tema fue muy bien presentado, Leopoldo fue muy claro en su presentación demostrando un conocimiento excepcional, teológico y cultural en general, con una gran capacidad para hacerla amena, más allá de lo arduo cuando se presentaban términos que quizás algunos no estaban familiarizados. El trabajo en los grupos, si bien eran grandes, fue positivo, todo el mundo pudo opinar, y se lograron conclusiones importantes. Como siempre, luego hay que ver como las llevamos a la práctica, que nos está faltando últimamente. Conectar lo que sabemos con lo que hacemos. Los que estuvimos en el Sínodo tenemos la obligación de trasladar esto a las comunidades y trasmitirlo de manera que se comprenda y se encuentre su utilidad. Por otro lado, quizá falta hacer talleres más pequeños, a nivel presbiterial y de congregaciones, con ayuda de personas capacitadas, que sean más prácticos y ayuden en esa sentido”.
Heladio Tron, Comisión de Examen, miembro de la comunidad de Colonia Belgrano, Argentina.


Diaz

“Es mi primer Sínodo, por eso vine con todas las expectativas, miedos y ganas de aprender y ver como uno como cristiana puede volcar después en su comunidad lo que uno vive en el Sínodo. El tema fue muy interesante, quien lo expuso fue increíble, grandísimo, en algunos momentos para quienes no tenemos tanta experiencia, tuvimos necesidad de prestar mayor atención y esfuerzo para interpretar. El estar en grupos también fue bueno, porque permite hablar y compartir con mayor confianza que en el plenario. El gran compromiso es, como delegada, ver de qué manera puedo volcar lo que me llevo, que es realmente inmenso, habiendo sido un taller muy completo. Preocupa como Sínodo, que las comunidades están como durmiendo, y es necesario volver a despertarlas, por más arduo que sea el trabajo. Me quedó una frase del trabajo en grupo, sobre qué bueno sería poder ponernos la camiseta de Cristo y defenderla, y así lograr que otros se animen a ponerse la camiseta.”
Estela Diaz, diputada por la comunidad de Colonia Cosmopolita, Uruguay.


Silvia Benech

“La experiencia del Sínodo temático es muy importante, porque hace bien a las comunidades tomarnos un tiempo para pensar a futuro y no quedarnos solo en lo administrativo. El tema de los Ministerios y La Misión fue relevante, teniendo tiempos de ponencia y tiempo de trabajar con preguntas que enriquecen mucho más, que faltó en la experiencia del anterior sínodo temático, donde no hubo tiempo de trabajo en equipo, pero por suerte se fue mejorando. La riqueza y preparación del expositor es admirable, y a veces uno se siente chiquito frente a eso, pero por otro lado te mueve a seguir profundizando y buscando momentos y material para seguirse capacitando. Nos llevamos trabajo para volver a pensar y masticar y más tranquilos y descansados, compartir con la comunidad. Me parece que va ser muy movilizador en las comunidades.”
Silvia Benech, por Mesa Valdense, miembro de la comunidad de Cosmopolita, Uruguay.

Equipo de Prensa Sinodal


Los comentarios están cerrados.