Lavado de pies Lee en tu Biblia: Juan 12: 1-8

Seis días antes de la Pascua, Jesús fue a Betania, donde vivía Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Allí hicieron una cena en honor de Jesús. Faltaba poco, pues, para los sucesos que recordamos en Semana Santa. Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él.

Entonces María trajo aproximadamente medio litro de aceite perfumado de nardo puro, que costaba mucho, y untó los pies de Jesús y luego se los secó con sus cabellos ¿Por qué hizo esto?

Lavar los pies de alguien es una tarea de servicio, una tarea humilde. Marta, sin duda, realiza esto como un homenaje hacia el que trajo nuevamente a la vida a su hermano, a su amigo, a un ser especial que ofrece el mensaje de esperanza y salvación.

Inclusive va más allá: seca con sus cabellos los pies de Jesús. Si recordamos que en esa época las mujeres ocultaban sus cabellos fuera del entorno familiar, vemos un gesto espontáneo, práctico, transgresor, que deja de lado normas sociales rígidas para servir a Jesús. Demuestra que, si bien realiza las tareas que le están encomendadas en la atención del hogar, se permite audazmente esta instancia para el homenaje y el servicio, desafiando reglas y el sentido común…cuando todavía hay tiempo, porque Jesús está ahí.

Tal vez el mensaje sea que es ahora, en este momento, cuando tiene sentido que actuemos de acuerdo a nuestras convicciones cristianas, defendiéndolas y dándolas a conocer en clara actitud de misión. Si no, ¿cuándo?

Estela Amúz
Miembro de la comunidad de la Iglesia Valdense San Salvador, Dolores, Uruguay


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