Tapa Página Valdense Mayo 2016

Apuntes de la Directora

La difícil tarea de la reconstrucción

En este último mes han sido damnificadxs por desastres naturales algunas de nuestras comunidades, me refiero concretamente a las inundaciones que está sufriendo el norte entrerriano y del tornado que destrozó gran parte de la ciudad de Dolores. Tristemente no son las únicas manifestaciones de la naturaleza, el litoral argentino tiene gran parte del territorio bajo agua, al igual que Uruguay sufre una de las peores inundaciones de los últimos 50 años, un terremoto en Ecuador con cientos de víctimas fatales, y también el de Japón. Entre tantas interpretaciones posibles, creo que son llamados de atención, un tanto violentos, de nuestra madre tierra.

Frente a esta realidad ensordecedora, frente a miles de víctimas fatales y otras miles que deben volver a empezar, sé de muchas personas que se han arremangado para trabajar codo a codo con lxs más afectadxs, sé de testimonios que te dejan la piel de gallina y los ojos mojados, y también sé que muchas personas ayudaron de manera anónima, donando humildemente lo que pueden. Estas pequeñas grandes acciones son las que me hacen creer en una sociedad mejor.

Sí, somos individualistas; en la vida diaria nos preocupamos más por dar respuesta a nuestros caprichos consumistas que por brindar amor y tiempo a las personas que le dan sentido a nuestras vidas. Sí, somos materialistas; queremos tener más objetos y, muchas veces, como resultado tenemos menos personas a nuestro alrededor. Sí, somos un poco egoístas, pero de vez en cuando nos acordamos del otro/a: como ahora. La solidaridad dijo ‘presente’ en estos tiempos difíciles.

Hay hermanxs que perdieron todo, materialmente hablando, como su ropa, sus muebles, su casa, su barrio, su ciudad… y frente a esto, las donaciones que se siguen recibiendo son muestras de cariño que ayudan a enfrentar esta situación. Pero lo más difícil es sobrellevar el paso del tiempo sabiendo que algunxs han perdido familiares, amigxs, sus mascotas, su trabajo… eso que deja un vacío, y un estado de desolación constante. Sus vidas cambiaron de un día para otro, de uno minuto a otro. Con un nudo en la garganta, nos disponemos a colaborar, acompañar y orar, desde nuestro lugar, a todos y todas quienes lo necesiten.

Falta mucho por recorrer y mucho por aprender. Estos valores tan importantes que parecen salir a la luz en situaciones extremas son los que debemos practicar cotidianamente, son los que debemos enseñar y transmitir. Esos pequeños, anónimos y genuinos gestos de amor.

Te pido, Dios de la vida, danos la fuerza necesaria para reconstruir -no solamente las paredes- y dar testimonio de tu amor infinito; te pido, especialmente, que des consuelo a quienes sufrieron pérdidas; y, por favor, enséñanos a respetar y cuidar tu creación. Amén.

Daiana Genre Bert


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *