2º reflexión M. Rosa VignaLeemos Lucas 1 vrs 37 al 57.

Abre el texto diciendo “Para Dios no hay nada imposible”. Alentadora y poderosa afirmación. Los comportamientos humanos ante Dios fueron y serán fuente de aprendizaje y Él nos habla a través de situaciones humanas. Sintamos como María, una adolescente judía, en una sociedad patriarcal, donde el valor de la mujer se medía por su capacidad de procrear, manos para trabajar y encima de origen humilde!!… Posiblemente al decirle al ángel: “yo soy esclava del Señor”( manera que nos produce cosquilleo desde nuestra óptica moderna) ella está afirmando su ofrenda más valiosa, su Ser y su Vida para servir a un Dios más poderoso, que su padre, marido o lo que la Comunidad espera de ella. Imaginemos su situación de “embarazada sin estar casada” …frente a las autoridades religiosas y a la sociedad de su tiempo. Dios la elige entre miles de mujeres mejor “acomodadas” o “preparadas” para ser madre del Hijo de Dios.

El texto nos cuenta una historia… María va al encuentro de su prima Isabel que también está en una situación “anormal” una anciana, (se creía estéril) de quien nacerá Juan el Bautista, otro elegido por Dios entre los simples. La sensibilidad y reconocimiento entre ambas es maravillosa, como ocurre entre mujeres que comparten un dolor, un amor, una esperanza; ambas comparten la alegría y la bendición de creer en un Dios que se revela …en lo impensable!!..no?

Y me pregunto hoy ¿cuántas Marías o Isabelas comparten una experiencia “anormal” o dolorosa y se reconocen desde lejos, con la mirada, con las fibras íntimas de su ser y se bendicen?…porque Dios actúa allí, con todo su poder…donde la sociedad civil y religiosa margina. “Para Dios no hay nada imposible”; si tu corazón lo cree, Él actuará.

¡Qué Dios los bendiga!

María Rosa Vigna
Comunidad de Bahía Blanca


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