2º reflexión Nelda EichhornLee en tu Biblia: Juan 16: 12 -15.

“Tengo mucho para decirles, pero en este momento sería demasiado para ustedes”.

¡Qué momento para los discípulos que están tristes porque se están por quedar solos!

Si hoy a nosotros nos dijeran algo así, la curiosidad nos carcomería. Por nuestra condición de humanos somos ansiosos, faltos de paciencia cuando algo importante nos sucede y no sabemos cómo terminará.

Nuestra sociedad nos incita también a ser así. Todo lo queremos resolver rápido y a nuestra manera. Cuando algo no nos sale como lo teníamos planeado o cuando la tecnología nos falla, nos ponemos inquietos como si la vida se nos fuera, porque además, inconscientemente, buscamos seguridad y confianza para seguir, para continuar.

Si esto se traslada a la vida espiritual, la comprensión de la fe y el entendimiento acerca de la vida que Dios quiere que llevemos son cuestiones y situaciones imposibles de medir, por eso a veces no nos contentamos, no nos sentimos contenidos en nuestros tiempos vertiginosos y nos sentimos paralizados.

Jesús dosifica las enseñanzas en el tiempo, anima a los discípulos a confiar en el espíritu de Dios, el que a su debido tiempo nos dará a conocer lo que nos hace bien.

Hoy nos invita a andar por los caminos de la vida con esa tranquilidad de que Dios está en cada uno y dará a conocer en cada momento lo que nos edifica, lo que nos tranquiliza y nos ayuda a seguir.

La fe o nuestra relación con Dios es un transitar cotidiano. Estamos en camino. El espíritu de Pentecostés está con nosotros en el andar y nos ayuda a interpretar cada situación, cada momento con paciencia y confianza.

¡Querido Dios no permitas que una falsa idea nos detenga en el trayecto. Ayúdanos y guíanos en el sentido que corresponde, sostenidos por el amor, la verdad y la justicia!

Nelda Eichhorn

Miembro de la Mesa Valdense.


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