Página Valdense- Julio 2016-1

Apuntes de la Directora

El arte de nombrar las cosas

“Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada” El libro de los abrazos, Eduardo Galeano.

Hace unos días, en uno de los grupos de la comunidad de Paraná, reflexionamos y dialogamos sobre el nombre de las cosas, sobre el significado del nombre de la cosa que nombramos, sobre las palabras… pero también pensamos en la gran responsabilidad que tenemos de continuar creándolas y recreándolas, atribuyéndoles sentido, cargándolas de valor. Dialogamos mucho, intercambiamos ideas, nos escuchamos, nos dijimos… en esas idas y vueltas, alguien dijo que las palabras suenan de una forma para quien las dice, y de otra para quien las escucha. Y seguimos debatiendo sobre todas las cuestiones de las que depende que el otro o la otra nos entiendan, nos interpreten. Depende de las palabras que utilice, del tono con que sea dicho, de la situación que dio pie a esta conversación. Depende cuánto me conoce, quizás, y cuando lx conozcx. Depende de cómo está quien me escucha, si está triste, alegre, o entusiasmadx. Depende cuán predispuesto este a escucharme e interpretarme. Simplemente depende.

Como dice Galeano ‘todos, toditos, tenemos al que decir a los demás’. Hay cosas que deben ser dichas, y si no las ponemos en palabras, nuestro cuerpo comienza a manifestarse; y no sólo gestualmente, sino que en los peores casos se manifiesta con enfermedades. Somatizamos aquello que callamos, y debe ser dicho. Las palabras no sólo transmiten significados, sino que las cargamos de valores, de sentimientos que necesitan ser expresados. Y es por eso que necesitamos ser cautxs al seleccionar las palabras adecuadas, al cargarlas de sentido, al decirlas… para que justamente quien nos escucha, pueda interpretar eso que intentamos expresar.

Así como hay cosas que deben ser dichas, también hay cosas que deben ser oídas. Necesitamos ser sensibles y comprensivxs en el diálogo con el otro y la otra. Necesitamos hablar desde el amor, siempre. Necesitamos cargar de sentimientos las palabras vacías que usamos diariamente. Necesitamos que lo dicho sea para crecimiento mutuo, que signifique un paso más en este camino lleno de aprendizajes.

Dios, danos valor y coraje en la tarea de nombrar las cosas, de decir, de expresarnos… danos sabiduría para que nuestras palabras cobren vida y se inunden de amor, por sobre todas las cosas. Ayudanos a decir más palabras de aliento y esperanza, también a pedir perdón. Enseñanos a escuchar más y mejor. Amén

Daiana Genre Bert
Grupo Editor


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