2º reflexión Carina Tschopp
Lee en tu Biblia: Lucas 12: 32-40

No tengan miedo, ovejas mías; ustedes son pocos, pero el Padre, en su bondad, ha decidido darles el reino.

¿En quién hay que poner la confianza, en quién hay que depositar nuestra seguridad y esperanza? No necesitamos grandes actos milagrosos, sino afianzamiento en una actitud de fe que debe atravesar toda nuestra vida. Confiadamen­te, tenemos que poner en marcha todos los recursos de nuestro ser, conscientes de que Dios actúa sólo a través nuestro, y que sólo a través de cada uno de nosotros la creación va adelante.

Se trata de estar siempre en actitud de búsqueda. El tesoro está escondido, y hay que trabajar para descubrirlo.

No se trata de confiar en lo que nosotros podemos alcanzar, sino en que Dios ya nos lo ha dado todo. Ha sido Dios el primero que ha confiado en nosotros. La única condición es que nosotros mismos descubramos ese don y vivamos de Él y para Él.

Tenemos que confiar y saber esperar si el Reino es el tesoro encontrado y que nada ni nadie puede apartarnos de él. Nuestra tarea será descubrir el tesoro, todo lo demás vendrá espontáneamente.

El Reino es el mismo Dios escondido en lo más hondo de mi ser. Él es la mayor riqueza para todo ser humano.

La esperanza cristiana no se basa en lo que Dios me dará, sino en descubrir lo que Dios me está dando.

Por eso hay que estar despiertos. Por eso no podemos pasar la vida dormidos. Por eso tenemos que vivir el momento presente.

Carina Tschopp, Comunidad Valdense de López, Santa Fe.


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