Reflexión Claudia Tron Lee en tu Biblia: Lucas 12, 49-56.

El texto que estamos invitados a reflexionar en este día, Lucas 12, 49-56, nos presenta a un Jesús que sabe y siente que se aproxima un tiempo de sufrimiento, que claramente expresa su anhelo porque se concreten ya los acontecimientos que, hoy sabemos, vendrían tras la cruz: la resurrección y el tiempo del Espíritu Santo inaugurando una perspectiva diferente; un nuevo horizonte de esperanza y sentido para la humanidad: “yo he venido a prender fuego al mundo; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!

El compromiso con el proyecto de Jesús nace siempre de una experiencia de cambio, conversión; de una transformación en cada persona que necesariamente implica tomas de posición ante diversas situaciones y ello provoca tensiones, hasta divisiones y rupturas.

Porque el verdadero seguimiento a Jesús no puede limitarse a la mera continuidad de tradiciones familiares o costumbres religiosas de algún grupo de pertenencia.

Seguir la causa de Jesús es una invitación constante al compromiso auténtico, pleno, decidido, activo con su proyecto de vida plena. Y es posible sólo por el poder del Espíritu, tal cual se expresa en el texto de Lucas cuando se menciona que Jesús desea que ya esté ardiendo.

En tanto hagamos espacio en nuestros tiempos y vidas al poder del Espíritu, las divisiones, incoherencias, fracturas e incompetencias irán siendo superadas dando lugar a los anticipos, aquí y ahora, del tiempo nuevo que todos y todas, por la fe, esperamos y deseamos.

Claudia Tron
Pastora de la Comunidad Valdense de Parará-Santa Fé.


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