Trienio 2016 (1)

Junto al grupo de jóvenes de Libertyville.

El Trienio de Jóvenes Presbiterianos es un encuentro para jóvenes de entre 13 y 19 años de edad de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos y de la Iglesia Presbiteriana Cumberland, el cual se lleva a cabo cada tres años en este país. Este año se realizó del 19 a 23 de julio, en la Universidad de Purdue y su lema fue “Vayan”.

En esta edición tuvimos la oportunidad de participar como representantes globales junto al grupo de jóvenes de Libertyville, una ciudad de los suburbios de Chicago.

Fuimos 5000 participantes, 5000 personas hermanos de fe, en un evento dador de vida, una experiencia trascendente donde se ve la fe en movimiento. El mundo cambia, la iglesia se expande, y la necesidad de jóvenes vibrantes crece, por eso oportunidades como esta son importantes de compartir y vivir. Realmente experimentamos que el cuerpo de Cristo somos todos, pero no todos los integrantes de una comunidad, sino que es algo que trasciende a eso.

En este evento se realizó un culto cada día, donde el lema que nos acompañó en todo nuestro trabajo fue “VAYAN”.

Los cultos nos impresionaron muchísimo, y la energía que había allí es imposible de describir. Primero, por el hecho de que éramos 5000 personas juntas y ya eso impresiona en nuestras dimensiones de lo que es nuestro país. Pero, por otro lado, los cultos allí se viven de manera muy diferente, desde un lugar de celebración y festejo que transmite mucha alegría. Previo al culto se escuchaba música moderna y se podía ver a la gente bailando entre los asientos, luego había una parte de danzas, como motivación para los jóvenes, previo a empezar con el culto.

También al momento de cantar era muy particular ya que había una banda con instrumentos variados encargada de esta parte. Utilizaban batería, bajo, teclado, guitarra y flauta dulce; realmente lindo de escuchar.

En estos cultos bajo el lema antes mencionado se trabajó sobre La Misión. Hicimos un estudio de los pasos considerados importantes para poder servir a la misión como hermanos de fe. Estos pasos los estudiamos con referencias en textos bíblicos, estudiando cinco textos en total, uno para cada paso.

El primer paso es “VAYAN A VER”. Este paso tiene como referencia a Lucas 2: 8­15. En este texto vemos que el Señor invita a los pastores a que vayan y vean qué es lo que está pasando en Belén, donde ha nacido el salvador. Y de la misma manera todos somos invitamos a salir a ver, salir a la calle, a la ciudad, al mundo, a mirar, a escuchar. Ver qué es lo que está pasando, qué es lo que Dios quiere que veamos. Este es un paso esencial si es que queremos ir por la misión, asomarnos al mundo y ver qué es lo que está pasando, para luego ver hacia dónde ir.

El segundo paso es “VAYAN A HACER”. Este paso tiene como referencia Lucas 10: 30-­37. Este es el texto de la conocida historia del buen samaritano. En esta vemos que un hombre judío estaba muy mal de salud y pasaron por al lado de él un sacerdote, un levita y un samaritano. El sacerdote y el levita, quienes pensaríamos que como religiosos hubieran parado para hacer el bien, prefirieron preservar su supuesta pureza. Pero el samaritano dejó de lado sus diferencias, el conflicto entre los judíos y los samaritanos era muy importante, sin embargo, cuando el samaritano vio al judío, él vio a un hombre que estaba en un estado crítico y que necesitaba ayuda. No había tiempo para diferencias entre ellos.

Además de acercarse al judío, que ya era algo muy significativo, usó sus cosas para curarlo y que se recuperara. Esa responsabilidad que se suponía que correspondía al sacerdote y al levita la asumió el
samaritano. Y Jesús entonces dijo: “Vayan y hagan ustedes lo mismo.”

Este paso es muy importante, luego de ver qué es lo que hay para hacer hay que ir a hacerlo justamente.

El tercer paso es “ENSÉÑAME LA FORMA EN LA QUE DEBO IR”. Su referencia es el Salmo 32:1­7. Para saber cómo actuar pedimos que se nos muestre la forma, que se nos muestre cómo hacerlo, y esto lo podemos leer en este texto.

El cuarto paso es “PERMITE QUE MI GENTE VAYA” El texto de referencia es Éxodo 3:1-­12. Dios le responde a las preguntas de Moisés con palabras reconfortantes. No lo está enviando a Moisés solo, sino que promete “Yo estaré contigo”.

Estos versículos nos muestran a un Dios que llama y cuida. Dios está atento a su pueblo, te conoce y está contigo. No importa lo que estés pasando en este momento, si eres su hijo, Dios no está ausente de tu vida. De hecho, al igual que Moisés, él te llamó a ser parte vital en Su reino. Y con ese llamado, él no está quieto como solo un espectador neutral preguntándose si te ahogarás o nadarás. Como dijo Jesús “y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.”

Este paso es importante para cumplir con nuestra misión, debemos pedir por nuestra gente y ellos nos acompañarán.

El quinto paso es “VAYAN AL MUNDO”. Su texto es Mateo 28:18-­20. Luego de saber hacia dónde ir, cómo ir y saber que vamos acompañados debemos salir al mundo y compartirlo, debemos ir y hacer discípulos.

Porque si emitimos el mensaje de nuestra iglesia en todo el mundo; pero no aumentamos el amor para el extranjero, el marginado y el abandonado, entonces nuestra adoración deja el corazón vacío, y a nuestra gente más sola. Si anunciamos la Buena Noticia pero omitimos el amor transformador de Dios para las personas fuera de nuestros edificios; entonces nuestra iglesia no es más que una caja de resonancia con palabras bonitas que rebotan de las paredes y caen en estado latente en el piso.

Por eso como último paso debemos ir y hacer discípulos, hacer que la gente se ponga curiosa sobre el amor de Dios. Debemos ir a ser el cuerpo de Cristo que actúa en el mundo.

Dentro de esta serie de cultos tuvimos oportunidad de ofrendar y este dinero se juntó para ofrecer a los socios de la misión en Filipinas para construir refugios, iglesias y escuelas. Esta es una zona que ha sufrido muchos desastres naturales, entre ellos un terremoto y una tormenta muy importantes. Los organizadores del Trienio escucharon sobre este proyecto y decidieron apoyar, un proyecto que no aparece en los titulares, un proyecto que impacta a los jóvenes y con un plan de recuperación sólida.

Previo a la ofrenda los participantes globales hicimos una breve representación, mostrando que cada uno puede llevar y dar lo que tiene independientemente de dónde venga o quién sea.
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En este encuentro tuvimos la oportunidad de conocer otros representantes globales de muchas partes del mundo. Compartimos la experiencia con Jóvenes de Hong Kong, Japón, Taiwan, Indonesia, República Checa, Colombia, Puerto Rico, Corea del Sur, Cuba, entre otros. En la imagen se puede ver el grupo de representantes globales compartiendo una cena.

En dos instancias estuvimos representando a Uruguay con un stand, donde mostramos y contamos la realidad de nuestro país y de nuestra Iglesia. Además compartimos mate, dulce de leche, alfajores y caramelos de dulce de leche con la gente que se acercó a nuestro stand. Fue una experiencia muy gratificante y enriquecedora, realmente nos dejó el corazón calentito compartir un pedacito de nuestro país con tanta gente y de tantos lugares.

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En otra oportunidad se hizo una conferencia donde los representantes globales hicimos una exposición sobre nuestro país, exponiendo oralmente sobre temáticas y situaciones relevantes de nuestro país y estilo de vida.

Allí se dio mucho intercambio con los jóvenes adolescentes que comparaban un día común en sus liceos con los nuestros. Además hablamos mucho de nuestras diferencias en los horarios de las comidas, allí se hacen tres comidas diarias, cenando a las 18hs, algo muy diferente para nuestra realidad uruguaya.

También en esta instancia charlamos sobre el reciente juicio ganado por Uruguay a la empresa multinacional de cigarrillos Philip Morris, y sobre las políticas anti tabaco del gobierno, lo que causó una gran conmoción e interés.

Durante el día había gran diversidad de actividades que se podían hacer, siendo el culto el único momento del día donde nos encontrábamos los 5000 jóvenes en el mismo espacio físico.

La actividades comenzaban a las 9am, luego del desayuno y finalizaban a las 11pm. Dentro de las opciones había un espacio de recreación, con una variedad muy grande dentro de la misma; había un Centro de oración, porque para poder ir a realizar la misión es necesario parar, orar y reflexionar.

Todos los días había una instancia de encuentro en grupos chicos de 30 personas donde se trabajaba alguna temática y se compartían experiencias personales desde un lugar más personal, ya que los cultos no permitían esa individualidad. También en otra instancia se juntaban las delegaciones, ya que los grupos de jóvenes se habían juntado en delegaciones por comunidad para asistir al evento, cada una con sus respectivos líderes adultos.

El centro de exhibiciones estaba abierto todos los días, donde se mostraban en modalidad de stands diferentes obras sociales y Programas en los que trabaja la Iglesia. Dentro de ese Hall estaba el espacio de los Global Partners, donde estuvimos con nuestro stand de Uruguay.

Un ritual de estos encuentros trienales es el intercambio de pins. Cada grupo de jóvenes lleva varios pins representantes de su comunidad o grupo para intercambiar con jóvenes que asisten al encuentro. Así en todo momento del día los jóvenes al cruzarnos nos preguntábamos “¿Tenés pin para cambiar?”, momento que también daba para el intercambio, conocer de dónde éramos y el significado de cada uno de los pins.

Las noches antes de dormir tenían un momento muy especial ya que nos juntábamos en grupos chicos, de alrededor de 10 personas. En esa instancia comentábamos cómo había estado el día y oramos antes de retirarnos a dormir. Era un momento importante en el día ya que era un acompañamiento en la semana del encuentro, una charla bastante íntima en un mar de 5000 personas.

Realmente fue una experiencia muy buena, increíble, y claramente no es nada parecido a nuestros eventos como jóvenes que hacemos aquí, ya que nosotros al ser muchos menos logramos una unión y hermandad, difícil de imaginar en un volumen de gente como la que participa del Trienio.

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” 1 Corintios 12: 12­13

Eliana Montaña y Vanesa Rostán

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Una respuesta a “Trienio de Jóvenes Presbiterianos, la fe en movimiento”

  1. ALC Noticias dice:

    […] Otro motivo importante es la iniciativa de transmitir las experiencias de Eliana Montaña y Vanesa Rostán quienes participaron en el Trienio de Jóvenes de la Iglesia Presbiteriana en el 2016. […]