Lee en tu Biblia: Mateo 24: 36-44

Jesús anuncia el regreso del Hijo del hombre, quiere que nos mantengamos atentos, despiertos, preparados… “ya ocurrirá, ya vendrá, cuando menos lo esperen”.

Pienso que es algo así: podemos vivir con esperanza, sí, esperando lo bueno, que ya ha de venir, proclamándolo, incluso, convenciendo a los demás y convenciéndome de que seremos parte de “aquel día” del reino de Dios en el que vamos a salvarnos. Y esto es válido, puede hacernos sentir anhelo de vida, de querer ser mejores personas…

Pero también podemos vivir sintiendo que ya somos parte de ese reino y que “este reino” empieza a ser realidad desde el presente, por lo que, con la misma esperanza, debemos comprometernos no solo desde la palabra, sino desde los hechos, acompañados de Jesús “¡ya!” (Él sí que sabe de hechos), para que lo bueno esté sucediendo, sucediéndonos ahora, cada día. Hacerlo convenciéndome y convenciendo también a otros, otras, de que Jesús nos invita a trabajar por un ahora más justo, sin pobreza, violencia, mirándonos más, amando más… nos invita a trabajar por el reino de la dignidad del que merecemos ser parte, sin que nadie quede al margen. ¿No está bueno decir y hacer un “sí”?

María Laura Zanuttini


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