Pastor Eduardo Obregón

El domingo 5 de febrero de 2017, en el Sínodo Valdense se llevó a cabo la ceremonia de consagración al Ministerio Pastoral de Eduardo Obregón. Eduardo nació y se crió en Villa Diamante, Lanús, en la prov. de Buenos Aires. Participó desde muy joven en la comunidad cristiana ecuménica del Centro Urbano Nueva Parroquia, más conocido como CUNP, lugar donde forjó sus bases para su vida pastoral y comunitaria.

En entrevista con el Equipo de Prensa Sinodal, Obregón nos cuenta sobre sus vivencias y trayectoria dentro de la Iglesia Valdense.

¿Cómo fueron los inicios en tu vida espiritual?

-Mis orígenes son en Villa Diamante, prov. de Buenos Aires, en una comunidad profundamente misional. La comunidad cristiana ecuménica del Centro Urbano Nueva Parroquia, conocida como CUNP (espacio creado por la Iglesia Metodista, la Iglesia Discípulos de Cristo y la Iglesia Valdense junto con los estudiantes de ISEDET) se proponía anunciar el Evangelio en sectores humildes de la población que durante los años 60′ se asentaron en Valentín Alsina y en Villa Diamante, alrededor de fábricas.

En esos lugares no existía la planificación urbana y como consecuencia, proliferaron las villas. Es decir, al costado de las fábricas se asentaban las villas y los obreros vivían como podían. Personalmente, provengo de “Villa Ilasa”, cuyo nombre viene de “Industrias Laminados S.A”.

Comienzo a concurrir al CUNP a fines de la dictadura militar y a comienzos de la Democracia. En la sociedad había un afán por participar, por estar en ámbitos colectivos, culturales, artísticos, y el CUNP como espacio religioso, tuvo la capacidad de absorber eso.

A mis 12 años participaba en el grupo de adolescentes de la capilla, y a la vez, iba a ver cine porque los domingos se hacían cine-debates. Luego, colaboré en los cultos de la comunidad y en los estudios bíblicos.

¿Cómo era la relación de la gente del barrio con el CUNP?

-Los personas de los barrios se reunían ahí para debatir sus problemas. Hacíamos música y teatro callejero con el cual íbamos a las villas de la zona a actuar, en un contexto donde no era fácil expresarse en la calle porque la gente tenía mucho miedo.

Cuando fue la crisis del 2001, los chicos del barrio tenían hambre; no había qué comer. Es decir, todos teníamos hambre, pero particularmente los chicos. Entonces, como parroquia convocamos a una reunión con los vecinos y solicitamos al municipio que asistiera a nuestros niños con alimentos. Formamos una copa de leche, y junto con eso, realizábamos una actividad comunitaria muy intensa.

¿Cómo comenzaste a involucrarte netamente en el espacio religioso?

-En los años 90′ intervengo en el espacio de reducción de daños de usuarios y usuarias de drogas creado por el pastor Oscar Nuñez. La idea era contar con un lugar donde hacerse el aguante mutuamente. Esa era la metodología. En lo personal, esa experiencia fue renovadora porque experimenté el sentir de Jesús en los estudios bíblicos. Los usuarios de drogas contaban con libertad cómo podían encontrarse con Jesús y eso fue sumamente inspirador.

¿Por qué decidiste ser pastor de la Iglesia Valdense siendo que comenzaste como estudiante Metodista?

-En aquel entonces el estudiante de teología Oscar Geymonat fue mi líder de grupo de adolescentes junto a Darío Barolin, quien nos acompañaba y nos hablaba de la experiencia democrática valdense y de los Sínodos.

En ese tiempo los estudiantes valdenses de teología fueron mis líderes. También, tuve referentes históricos como Edith Rochón, personas con una impronta teológica misional que daban todo de sí mismas.

Es por eso que yo me siento salvo por Dios, ya que vengo literalmente del basural, de una pobreza tremenda, de un lugar con poco perspectiva de vida; y que me haya desarrollado y haya podido visualizar otra cosa en ese contexto, es salvación de Dios. Una salvación que se expresa en personas concretas, que nos han ofrecido con amor lo mejor.

Cuando terminé el secundario, a los 17 años, el pastor metodista Guido Bello me incentivó a estudiar teología en ISEDET. Para mí era demasiada responsabilidad y es por eso que primero estudié Periodismo en la Facultad de Lomas de Zamora, y una vez recibido, repensé el tema de teología.

Más preparado y con una experiencia de fe más fortalecida, comencé en ISEDET como estudiante Metodista. Al tiempo, acompañé al pastor Oscar Nuñez en la comunidad de Flores y participé de los estudios bíblicos, los cuales eran alucinantes. Me sentí muy atraído. Como consecuencia, al poco tiempo me integré a la comunidad de Flores y finalmente continué como estudiante de teología Valdense en el 2006.

¿Dónde y cómo fueron tus prácticas pastorales después de esas vivencias en la comunidad de Flores?

-A fines de 2006 fui parte de los campamentos en San Gustavo – La Paz, Entre Ríos. Al año siguiente, realicé otras prácticas de verano en Lascano, Uruguay. Además, en Palmares de la Coronilla realicé acompañamiento pastoral durante el Rioplatense. Luego, en el 2008, fui a Colonia Sur. fueron experiencias heterogéneas, dado que algunas comunidades tienen una vida mucho mas estructurada, con prácticas arraigadas.

Finalmente, ¿qué proyectos tenés para el futuro?

-Bueno, hoy en día considero una riqueza enorme el hecho de estar en Reconquista-El Sombrerito, ya que son dos espacios distintos y muy ricos los dos, a su manera. A mí me enriquece, me da elementos nuevos. Más allá de la diversidad, el afecto es lo importante.

Lo que me hace ser cercano a las comunidades es el afecto que me dan, su empatía. Eso me da fuerzas.

En cuanto a proyecto futuro, le doy gracias a Dios y la Iglesia Valdense por poder patear el Barrio Nuevo, cosa no tan sencilla en este momento en donde nuestras iglesias protestantes están más al repliegue de los espacios misionales.

Por otro lado, la espiritualidad es un desafío a futuro. Hablo de una espiritualidad más amplia, en la cual hemos sido criados.

Creo que hoy en día necesitamos enriquecernos con una espiritualidad desde la experiencia humana, que tiene que ver con la intuición y con las emociones.



Equipo de Prensa Sinodal


12 respuestas a “ENTREVISTA AL PASTOR EDUARDO OBREGÓN: “ME SIENTO SALVO POR DIOS””

  1. LILIAN ROSTAN dice:

    Edu!! Es una bendición tener a una persona tan íntegra como vos en la IEV!! Te admiro, te quiero con el alma y deseo que tu tarea siga con esta fe, humildad y compromiso fuerte como ya lo has manifestado!! Feliz de conocerte!!

    • EDUARDO OBREGON dice:

      Hola Lilian: muchas gracias por tus palabras. Vos sos una de mis referentes en la iglesia, por promover una vida de fe profundamente misional ¡Te mando un abrazo grande!

  2. Dardo Fidel Zanuttini dice:

    Como siempre Edu, tan claro y simple, reivindicando la historia que se hace tan necesaria en tiempos actuales. Que lindo tenerte entre nosotros.

    • EDUARDO OBREGON dice:

      Gracias, Dardo, lo mío es un granito de arena, que intenta somar a lo que ustedes vienen haciendo durante tantos años, siguiendo el mandato evangélico de anunciar la Buena Noticia a los pobres.

  3. Heladio Tron dice:

    Viento fresco y muy necesario nos traes a nuestra iglesia, Edu. Sos admirable, tu capacidad de superar obstáculos que a cualquiera de nosotros nos hubieran vencido, esa fe profunda, ese sentir tan auténtico. Me enseñas cosas cada vez que comparto con vos estos espacios. Sos abierto, sabés escuchar, Gracias por estar, y que el Señor te acompañe siempre en este camino. Te quiero mucho, amigo.

    • EDUARDO OBREGON dice:

      Heladio, querido, tanto elogio, es mucho para mí. Que todo sea para la gloria de Dios ¡Muchas gracias por tu afecto, lo valoro mucho!

  4. NORA DORADO dice:

    Querido Eduardo:no me alcanzan las palabras para felicitarte,por todos los logros que as conseguido,deseo fervientemente que tu pastorado este lleno de bendiciones,te quiero,abrazo.

  5. Graciela Geymonat Cheveste dice:

    Querido Eduardo…qué decirte que ya no te haya dicho….sos un elegido para comunicar el mensaje de salvación para tantas y tantos…cuando se pierde la esperanza…las fuerzas…las ganas de luchar…las posibilidades….tu mensaje profundo llega y transforma los corazones. Qué la rigidez de las estructuras no opaquen tu pastorado que trasciende toda institución para ir tras los pasos del Maestro Jesús, salvador de los oprimidos, de los pobres, de los que piensan diferente al poder de turno. Un gran abrazo para vos y Carmen que se abren camino al andar….

    • EDUARDO OBREGON dice:

      Hola Graciela, como dijo Oscar: sos “una gran mujer”. Muchas gracias por tus palabras, que todo sea para la gloria de Dios, la cual vence burocracias y conservadurismos ¡Un abrazo grande a ustedes!

  6. Aurora Olivera dice:

    Bendiciones Pastor Eduardo!!!!!!! fue un placer haberte conocido en tus comienzos y en tu visita por mi ciudad en Lascano( Rocha).
    Dios nos brinda las oportunidades, es estar en el momento justo y no dejarla escapar como lo has hecho tu.
    Siempre sea tu sosten y luz en tu camino. Felicidades! Aurora.

    • EDUARDO OBREGON dice:

      Aurora, muchacha, este fin de semana pasado, estuve acordándome de vos con Lilian, una amiga de mi barrio. Ella es una mujer referente barrial, muy querida, y, como vos, es uruguaya, de Paysandú. Le contaba que ella y vos son muy parecidas por el gran corazón que ustedes tienen ¡Te mando un abrazo grande!

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