La Asamblea Sinodal Rioplatense se pronunció a través de un Acto institucional, sobre la situación constante de violencia hacia las mujeres y los mecanismos de reproducción de la misma que siguen vigentes en nuestras sociedades contemporáneas, con situaciones límite que se suceden día a día, llevando a femicidios, destrucción de familias, niñas y niños testigos de violencia doméstica.

La cosificación de la mujer y las relaciones patriarcales de poder siguen siendo la regla en los discursos de los medios de comunicación, en los entornos laborales, en los espacios públicos, y nos enfrentan a situaciones que no podemos permitir que sigan ocurriendo y atentando contra el mandato evangélico del derecho a una vida plena y sin violencia de todas y cada una de las personas. (Gálatas 3:28)

Este tipo de situaciones no son ajenas a las comunidades de fe, pues hablamos de estructuras consolidadas en nuestra sociedad. La apuesta desde el Sínodo es seguir profundizando el necesario cambio cultural que nos encuentre a todas y todos en igualdad de opciones, en equidad de oportunidades, en la libertad individual de poder decidir sobre el cuerpo, en reconocernos todas y todos hijas e hijos de Dios.

Ante todo, es necesario contrarrestar discursos seudo-evangélicos de personalidades e iglesias que atacan la perspectiva de género así como la diversidad sexual, y promueven una visión superada del rol de la mujer en la familia y en la sociedad, mediante discursos de odio, menosprecio y discriminación, descontextualizando las escrituras bíblicas y olvidando la ley primordial que Jesús nos legó: amarás tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:39)

La Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata reafirma su compromiso con las víctimas de la violencia y sus familias, acompañando e involucrándose con miras a superar esta realidad de sufrimiento y muerte. Insta a todas las comunidades valdenses de Uruguay y Argentina a incorporar las herramientas brindadas por la perspectiva de género, en las prácticas y en la reflexión bíblico teológica y a comunicar con claridad su irrenunciable postura evangélica y ecuménica en favor del proyecto de vida abundante para toda la humanidad.

Equipo de Prensa Sinodal


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