De Der. a Izq. Yanina Vigna, Carola Tron y Alfredo Servetti.

Durante el mes de febrero de 2017, Yanina Vigna (asesora de los Centros Diacónicos Valdenses en Argentina), Alfredo Servetti Gonnet (estudiante de teología), Carola Tron (Moderadora de la Mesa Valdense) y Dennis Smith (coordinador regional para América del Sur de PCUSA) viajaron a los Estados Unidos, con el objetivo de conocer distintas experiencias de pastoral urbana.

En entrevista exclusiva con la Encargada de la Secretaría de Comunicaciones de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata (IEVRP), Yanina Vigna y Alfredo Servetti nos cuentan sus impresiones del viaje.

¿A qué parte de Estados Unidos viajaron y con qué objetivo?

-El objetivo del viaje fue conocer y entrar en diálogo con experiencias representativas de pastoral urbana que llevan adelante las comunidades de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos (PCUSA) ubicadas en Nueva York/Nueva Jersey, Carolina del Norte y Kentucky.

Esta experiencia se enmarca en el proyecto de pastoral urbana, surgido de las inquietudes y preguntas sobre los desafíos que implica ser iglesia en la ciudad. Un primer paso se dio en un taller que convocó a las comunidades valdenses en Argentina (Bahía Blanca, Paraná, Iglesia Evangélica Reformada de Buenos Aires y Flores) donde se pusieron en común las reflexiones y procesos que se dan en cada lugar. Siendo esto algo novedoso ya que hasta el momento no se había efectuado un encuentro de estas características.

La Mesa Valdense en diálogo con la PCUSA y la Sociedad Valdense Americana (AWS) gestionaron este viaje con la intención de continuar profundizando esta línea de trabajo, fortaleciendo vínculos y fomentando la apertura a diversos modos de ser iglesia.

¿Qué fue lo que más les llamó la atención de las comunidades presbiterianas de EEUU?

-Se puede destacar la diversidad que existe en la forma de ser iglesia presbiteriana con una fuerte apertura al entorno, participando activamente de la realidad política y social en cada ciudad. Como así también algunas comunidades fortalecen vínculos profundos y sensibles entre hermanos/as, desarrollando fuertemente el concepto de hospitalidad y lo que implica en la vivencia comunitaria.

En otros casos, observamos el énfasis puesto en la iglesia como espacio público – abiertas sus puertas a diversos grupos comunitarios – levantando así su perfil como integrante activo en la sociedad civil.

Es notable que a pesar de la distancia cultural entre el Río de la Plata y EEUU, hay problemáticas que se repiten. Un ejemplo de esto es la crisis por la que se encuentra transitando el protestantismo histórico, en donde es evidente la pérdida de miembros, lo oneroso que es mantener edificios grandes y la necesidad de buscar otras formas de ser comunidades de fe que sean significativas en la vida de las personas que hoy son nuestros/as vecinos/as.

¿Qué sienten que pudieron aportar a las personas de allá?

-Existió mucho interés en conocer la realidad de las comunidades en el contexto social y político del Río de la Plata, y también los procesos eclesiales que desembocaron en trabajar la temática de la pastoral urbana.

Compartimos muchas rondas en donde pudimos conocernos y pensar la pastoral urbana desde un intercambio genuino, toda vez se apreció como un sinsentido el  elaborar recetas estáticas que se aplicaran independientes de la realidad de la comunidad. Fueron muy valorados el trabajo que hemos hecho como latinoamericanos/as elaborando marcos teóricos para comprender problemáticas sociales como la violencia de género a partir de una conversación entre la teología y las ciencias sociales.

¿Qué experiencias concretas de pastoral urbana existen en EEUU y cómo trabajan este tema?

-Nos llamó la atención que cada experiencia de trabajo surge de la lectura de la realidad que hicieron las comunidades y del compromiso asumido en la participación activa en la sociedad. Estas experiencias responden a las particularidades de cada contexto y al carisma de cada iglesia, sin embargo las temáticas más abordadas que observamos fueron: la situación de vulnerabilidad de las personas migrantes, la violencia de género, la discriminación racial y de diversidad sexual.

La coyuntura política actual de EEUU interpela de manera urgente, porque muchas de estas problemáticas se han acentuado a partir de políticas que restringen el acceso a los derechos civiles.

En este contexto emergente, algunas iglesias han optado por enfatizar el trabajo de incidencia política levantando una voz profética ante las injusticias y aunando esfuerzos con diferentes organizaciones afines. Otras desarrollan una misión local con colectivos específicos como por ejemplo: creando una residencia para adolescentes LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) en situación de calle; construyendo comunidades de fe de migrantes latinos/as; concientizando a la población anglo sobre cómo y dónde se manifiesta el racismo en la sociedad y cómo participar en su eliminación. Nos llamó la atención conocer a comunidades de fe que proclaman la apertura y transformación, desafiándose a construir espacios de verdadera hospitalidad en el encuentro de hermanos/as, siendo receptivos/as de toda persona – incluso a personas muy diferentes –  que se acerque y desee vivir su fe en comunidad.

¿Qué desafíos creen que le espera a la Pastoral Urbana de la Iglesia Valdense?

-Como comunidades que desarrollan su vida de fe en grandes ciudades tenemos el desafío de seguir profundizando el proceso de reflexión que iniciamos, animándonos a continuar deconstruyendo nuestra identidad valdense para que emerjan nuevas y diversas formas de ser iglesia. En donde debemos tomar de la tradición aquellos elementos que nos sean significativos en el día de hoy, sin dejar que esta tradición se vuelva un peso que tengamos que llevar encima.
Sabemos que se van a dar tensiones en el camino y que tenemos que asumirlas. Tomando en cuenta las particularidades de cada comunidad, tendremos que hacernos preguntas que a veces incomodan.

Estos procesos no pueden darse de manera aislada y ensimismados, por lo que es fundamental promover encuentros para construir colectivamente, para poder mirarnos con otros/as, compartir las preocupaciones y los sueños, conocernos más a nosotros/as mismos/as y animarnos a dar algunos pasos sabiéndonos acompañados/as.

Por último, ¿tienen agradecimientos por haber tenido esta oportunidad?

-Sí, expresar gratitud a Dios por la posibilidad de vivenciar esta experiencia de tanta apertura y crecimiento, donde no solo conocimos diversos trabajos comunitarios sino que también pudimos encontrarnos con personas que nos recibieron muy generosamente.

Sería bueno mencionar también que tuvimos oportunidad de reunirnos con docentes y rectores de seminarios teológicos para compartir respecto del desarrollo académico sobre la pastoral urbana. Algo importante a tener en cuenta dada la situación que se atraviesa en torno a nuestra formación teológica en el Río de la Plata.

Además queremos agradecer a Dennis Smith y a Carola Tron que tuvieron la ardua tarea de ser traductores/intérpretes para favorecer el diálogo y enriquecer el encuentro. Y hacer una mención especial a Dennis Smith que fue el responsable del armado de la agenda del viaje, pautando encuentros muy acertados a la búsqueda de la comunidad de Flores y IEVRP.

Secretaría de Comunicaciones IEVRP (VB)

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