Lee en tu Biblia: Juan 20:19-31

Tomás, emblema del “si no lo veo, no lo creo”
Otros tampoco en un principio creyeron
Muy difícil había sido comprender la realidad
Ahora todo terminó, Jesús crucificado, muerto y sepultado
Sí, el nuevo reino poderoso y eterno se derrumbó

El sueño terminó nada menos que en una tumba
Lo mejor es retomar a la vida pasada

Inmensa tristeza causó este desastre
Noticias surgieron que eran alentadoras
¡Cristo Jesús había resucitado!
Renacieron entonces las esperanzas
El mismo Jesús le dice a Tomás
¡Dale! Aquí están las heridas, mete tus dedos y cree
Un escalofrío recorrió su cuerpo, gritó: ¡Mi Señor y mi Dios!
La exclamación es una confesión de fe muy importante
Otros también se convencieron y así nació la Iglesia

Como Pedro que lo negó y Tomás que no creyó
Recibieron el perdón, también nosotros
En algún momento dudamos o nos equivocamos
Yo estoy a la puerta y llamo nos dice el Resucitado
Oremos y como Tomás respondamos: ¡Mi Señor y mi Dios!

Horacio Godoy (El Sombrerito)


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