Lee en tu Biblia: Mateo 9:35 al 10:8

A lo largo de la historia de la humanidad los pueblos han tenido o buscado líderes, conductores; persona que guíen por caminos apropiados para lograr bienestar, estabilidad, paz. Claro está que no siempre esto fue posible porque interpretar las necesidades de las personas y especialmente de los grupos humanos no es algo fácil.

Por un lado porque los grupos humanos tienen características diversas y también las personas son diferentes unas a otras. Además, las realidades que deben afrontar tanto los pueblos como las personas van cambiando permanentemente. Hay tiempos de más bonanza, serenidad, confianza por lo que el liderazgo no afronta tanta demanda de quienes son conducidos o guiados.

Al mismo tiempo, los pueblos y las personas afrontan desafíos que requieren mayor esfuerzo de comprensión, de escucha y de compromiso por parte de quienes guían o conducen.

Jesús vivió esa experiencia en medio de su pueblo. Vio como los líderes habían perdido la “brújula”, la orientación; se habían alejado de pautas éticas y de objetivos que tendían a buscar justicia y paz. Tuvo fuertes discusiones con los líderes religiosos y políticos de su tiempo porque había sentido en el camino cotidiano, el reclamo del pueblo y de las personas.

Vio que la gente estaba desamparada y dispersa. Desde esa constatación se dirige a sus discípulos y a quienes quieran seguirlo para invitarlos a comprometerse en favor del cuidado de las personas y a ser guías sabios y humildes.

Seguramente hoy, también podemos constatar en nuestros pueblos realidades semejantes a las que Jesús vio. A partir de allí, también nosotros, como personas comprometidas con la Vida, debemos asumir responsabilidades de conducción o liderazgo, según las modalidades de nuestro tiempo para contribuir al cambio de valores éticos y de consagración para participar en medio de nuestros pueblos desamparados y dispersos. Desamparados y dispersos a causa del egoísmo y la falta de honestidad de muchos líderes que conducen nuestros pueblos.

Hugo Malán
Pastor emérito


Los comentarios están cerrados.