Lee en tu Biblia: Mateo 10:40-42

¿Qué pasa si una mañana abro la puerta a alguien que llamó y me encuentro a un desconocido que me pide un vaso de agua? ¿Se la daré? ¿O cerraré la puerta rápidamente con miedo? Y sin embargo, esa persona es uno de aquellos a quienes Jesús llamó “los pequeños”. ¿Entonces?

En verdad no lo sé. Estamos inmersos en una sociedad de desconfianza y de miedo; ni siquiera los que nos consideramos cristianos podemos escapar a esas sensaciones: un desconocido es un potencial peligro, un potencial delincuente….

Las señoras de nuestras comunidades nos cuentan que “tienen los roperos llenos de ropa usada, y no tienen a quién dársela”. Es que los tiempos han cambiado, y la pobreza también. Los pobres llevan a cuestas varias generaciones de desempleados, y a fuerza de golpes, han aprendido a sobrevivir con poco. La necesidad no pasa tanto por lo material como por la dignidad. Ahora, ser pobre significa, básicamente, ser un excluido. La sociedad excluye y expulsa a quienes estorban. “Los pequeños” de Jesús, son los “nadie” de nuestro mundo.

¿Y qué pasa con los migrantes? Argentina y Uruguay están siendo destinos para muchos hombres y mujeres que huyen de la guerra, de la pobreza, de la falta de posibilidades de una vida digna. Ellos y ellas también son “los pequeños”, “las pequeñas”. Jesús nos pide que recibamos a todos, a todas, con un vaso de agua fresca. Con lo que podamos dar. No importa cuánto, lo que esté a nuestro alcance será suficiente como gesto. Y así recibiremos nuestro premio, dice Jesús. Un premio que puede ser una sonrisa, o tal vez sólo saber que hicimos algo que debía ser hecho.

Oro porque la próxima vez que alguien toque a mi puerta, yo me anime a abrirla con un vaso de agua fresca en la mano.

Milka Charbonnier
Asesora de Diaconía para Uruguay


2 respuestas a ““… UN VASO DE AGUA FRESCA A UNO DE ESTOS PEQUEÑOS…””

  1. Gustavo dice:

    ¡Hola!
    Estoy convencido que hay que acostumbrarse no solo a dar sino a conocer. A conocer la persona y construir confianza mutua. Debemos no esperar a que nos golpeen la puerta, sino salir en su busca, como lo hacía Jesús. Es también edificante la acción de Rebeca o Moisés en el AT, donde les dan agua hasta a los animales ( los animales dedicados al transporte o la producción).
    A modo de aporte es interesante leer catequismos valdenses del siglo XII donde en Corintios 1, 13 utilizaban la palabra caridad en vez de amor. En ellos se pueden encontrar preguntas y respuestas, como ser:
    ¿Cuáles son las virtudes necesarias para la salvación? Contestaban: – Fe, esperanza y caridad -.

    ¿Cuál es una fe viva? Y el creyente contestaba: – Es aquella que trabaja para la caridad -.

    ¿Qué es la caridad? , el catecúmeno contestaba : -Es un obsequio del Espíritu Santo, por el cual el alma es reformada en sus deseos, iluminada por fe, y por la cual Yo creo todas las cosas que deben ser creídas, y tengo esperanza para todo lo que se debe esperar-.

    Me parece esta última muy constructiva y hermosa, teniendo la esperanza de un futuro Reino de justicia.

    Creo que plantear que la recompensa es la empatía, no es sano para la relación solidaria, sino que a mi entender deberíamos sentirnos contentos porque hemos ayudado a hacer justicia, por más pequeño que sea el aporte. La sonrisa, el agradecimiento, etc… son quizás la necesidad del necesitado en continuar o inducir a una relación igualitaria y solidaria.

    Un abrazo fraterno.

  2. Domingo dice:

    En un mundo en que dar agua se ha convertido en un negocio,para las transnacionales que la envasan con su marca,es altamente necesario recordar que se trata de un servicio . Y eso a tamaño individual y estatal. Porque ,justamente para que el negocio de vender agua se haga posible,es necesario que el Estado pierda credibilidad en cuanto a la potabilidad del líquido disponible.
    Bancos de agua,de tierras habitables,de medicamentos …Todo un programa para la ONU ,si consigue liberarse de su esclavitud de las empresas globales y de los estados a su servicio.
    El Señor que los creó ,bendecirá a quienes lo lleven a la práctica .