Lee en tu Biblia: Mateo 13:33

“Jesús les contó otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina, hasta que toda la harina fermentó”.

¿Qué es el Reino de los Cielos o Reino de Dios? ¿Por qué Jesús habló en esos términos? El cartel que Poncio Pilato mandará colocar en la cruz de Jesús dirá Éste es Jesús, el Rey de los judíos (Mateo 27:37). Y muchos se burlarán de este Rey al pasar frente a Él sujetado al “trono” de la cruz.

¿Cómo es entonces que el Reino de Dios vino desde este Rey de los judíos que fue crucificado?

“El Reino de los cielos es semejante a…” Una mujer, una levadura y tres medidas de harina son los personajes de este brevísimo relato. Pero se trata de una mujer ama de casa que trabaja, cuya acción produce fruto, y el resultado consiste en la harina necesaria para alimentar a su familia. El trabajo de ella ciertamente no es el más llamativo sino rutinario, cotidiano… pero fundamental para el sustento diario. En ese tiempo ya el pan era sinónimo de alimento. La harina había que hacerla en la casa. Trabajo de la mujer como un servicio más para su familia. No hay pan cotidiano (común) sin harina fermentada; no hay harina fermentada sin levadura; no hay mezcla sin el trabajo humano. ¡Y Jesús nos está diciendo que ello es una imagen o figura del Reino de Dios!

¿Es este Reino algo tan cotidiano, tan sencillo, tan humano? De alguna manera Jesús se identifica con esa mujer, y con la levadura y con la harina fermentada.

Ello es tan sorprendente como que el Mesías fue crucificado.

Somos Iglesia de Jesús, el Mesías, para trabajar y servir como aquella mujer. En la mezcla se combinarán el Espíritu de Jesús y nuestra actividad, y alguien más podrá disfrutar de este pan en la familia extendida de la Iglesia.

Álvaro Michelin Salomon


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