Lee en tu Biblia: Mateo 14:22-33.

Gente experimentada. Seguramente no era la primera vez que se embarcaban en la tarea de buscar el sustento diario, adentrándose hacia lo desconocido y misterioso, hacia las profundidades de lo extraño.

El mar era motivo de respeto y prudencia desde la comprensión de la religiosidad judía. La dura tarea de la pesca implicaba enfrentarse a situaciones difíciles en donde a veces reinaba la incertidumbre y donde no se sabía plenamente si se volvería luego de realizar la embarcación, siempre requiriendo así un acto de fe y esperanza en medio de ese trabajo diario. Historia que se repite en aquellos trabajadores que deben aventurarse, una y otra vez, en esas aguas que dan sustento material a sus vidas, pero lugar donde también pueden perderlas.

Una vez más como tantas en medio de la labor y de lo cotidiano, irrumpe aquello que desestabiliza y desmorona planificaciones y pensamientos de lo esperado. La tormenta que sacude fuerte parece llevarse el trabajo, sueños, esperanzas, y llevarse la vida sin que quede ningún registro. Sin embargo, en medio de la desesperación y de la incertidumbre, escapando a los planes que parecen dominar aquellos pescadores en la barca, hay uno que hace calmar y dar serenidad a ese momento incomprensible y de gran miedo.

Este Mesías, Hijo de Dios o como queramos llamarlo más cercano, no mira los problemas de su pueblo desde un lugar alejado y cómodo, sino que se entremezcla en lo frecuente de la vida y del trabajo. Dando así fuerzas y esperanzas en medio de situaciones que parecen arrasar con todo, saliendo a nuestro encuentro, para que podamos, como comunidades, transitar por esas tormentas que nos paralizan y que parecen dejarnos inmóviles.

El aprendizaje que nos queda al pasar por una tormenta, nos hace mirar la realidad con otros ojos, con otros corazones.

¡Quiera Dios que en las diferentes tormentas que atravesamos en nuestras vidas podamos sostenernos fuertes, y ver a ese Cristo manifestándose en una diversidad de formas!

Alfredo Servetti
Estudiante de Teología. Atención pastoral en la Comunidad Valdense de Flores.


Los comentarios están cerrados.