Salmo 85, 8-13.
El amor y la verdad se darán cita, la paz y la justicia se besarán,
la verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo.

¡Cuánta poesía y belleza en los versos del salmo! Menciona una serie de atributos considerados divinos: amor- verdad- justicia- paz. Si logramos incorporarlos al accionar humano se esparcirán en tantas otras palabras-praxis: encuentro-cercanía- tolerancia- sinceridad -contacto-vínculo- igualdad, trasmisoras de una esperanza inflexible. ¿O nuestra razón nos anima a creer que sólo son utopías? Se traten de esperanzas o de utopías, somos encargados/as y responsables de practicarlas y sustentarlas. Sin embargo, nos cuesta entender que cada una y cada uno es especial al lado y entre millones de especiales; nos cuesta mirarnos con amor, o con empatía; no nos jugamos por quienes son vulnerables… y otras tantas actitudes que opacan la tarea que se nos demanda.

La verdad brotará de la tierra (v.11)… y la justicia mirará desde el cielo… desde donde caerá la lluvia. La tierra dará sus frutos (v.12)… Una tierra poblada y cultivada por la humanidad, para ser su vida y sustento generoso. Estas palabras, además de presentar una bella forma literaria, son reales y concretas. Y se erigen también como atributos humanos. Nos acercan a la esencia y necesidades del hombre. Nos abren los ojos y nos implican a nuestro entorno. Nos dicen que todo está por hacerse, todo es esperanza.

Dios nos provoca a ser protagonistas activos de estos versos. A ser reflejo de esa paz y esa justicia en tiempos que demasiadas personas están clamando por benevolencia y equidad, a irradiarnos en amor y verdad en estas horas en que necesitamos curar y curarnos. “El Señor mismo traerá la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto”. No hay dudas que en las palabras proféticas abunda y se encarnan la esperanza, la sanidad, la igualdad y la sustentabilidad que unirán al cielo y la tierra, Dios y humanidad.

¿Cuándo nos daremos cita? ¿Cuándo nos besaremos?

Febe Barolín
Referente de Comunicaciones de las comunidades valdenses de San Gustavo-La Paz, Entre Ríos.

Tags:


Una respuesta a “UNA CITA INELUDIBLE”

  1. Rosa María dice:

    Gracias por el envío , es muy bello orar con los Salmos.
    Bendiciones, unidos en la oración